Queremos compartirte el caso de Mario Flores, un frecuente lector de Dele Peso a sus Pesos que quiso compartir su testimonio sobre cómo cayó en sobreendeudamiento y cómo logró revertir la difícil situación en la que se encontraba.
Siempre soñé con tener acceso a un crédito. Durante años, veía a otros hablar de sus tarjetas, sobre cómo compraban cosas y luego las iban pagando en cuotas. Yo, Mario Flores, también quería esa oportunidad. Por mucho tiempo me la negaron, pero un día finalmente me ofrecieron una tarjeta de crédito con un límite de US$500. Me sentí en las nubes. Sin pensarlo, empecé a verla como parte de mi sueldo, creyendo que era un extra que podía usar como quisiera.
Al poco tiempo, me llamaron de dos bancos más y me ofrecieron otras dos tarjetas, una de US$1,000 y otra de $2,000 y hasta un extrafinanciamiento “para lo que necesitara”. Al principio pensé que tenía el control, pero la verdad es que las cuentas empezaron a crecer.
Cada mes era más difícil pagar todo. Llegué al punto donde más de la mitad de mi salario se iba solo en deudas. Descuidé mi salud, mi familia, hasta mis propios planes, todo por cubrir los pagos mínimos.
Con el dinero del extrafinanciamiento compré un carro usado, pensando en traer alegría y comodidad a mi familia, pero en vez de eso terminó siendo un dolor de cabeza. El auto necesitaba más reparaciones de las que imaginaba y los gastos no paraban. Lo que parecía una solución terminó terminó aumentando la presión y la preocupación en la casa. ¿Por qué un carro usado puede ser un arma de doble filo?
Ventajas que seducen
- El precio de compra es bastante más accesible comparado con uno nuevo.
- La depreciación ya fue absorbida por dueños anteriores.
Desventajas y riesgos reales
- Los autos antiguos suelen requerir reparaciones costosas y frecuentes, especialmente si no tuvieron un buen mantenimiento.
- Aparecen “costos ocultos”: tenés que invertir en arreglos imprevistos, repuestos difíciles de conseguir y, a veces, un consumo de combustible más alto.
- La documentación puede ser compleja o tener problemas legales.
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En busca de la solución financiera
Un día, me dí cuenta de que esto no podía seguir así. Busqué ayuda y entre consejos y asesorías, trabajé en un plan de pago. Empecé con las deudas más chiquitas, celebrando cada vez que lograba cerrar una. No ha sido fácil; llevo dos años metido en el plan y todavía falta, pero ya noto los cambios: duermo mejor, tengo menos ansiedad y puedo ver la luz al final del túnel.
Hice un análisis honesto: sumé todas mis deudas, calculé mis ingresos y empecé a priorizar los pagos de acuerdo a los intereses y los montos. Aprendí a negociar algunas condiciones, recorté gastos y pacté cuotas realistas que realmente podía sostener cada mes. El plan de pago lo diseñé con ayuda, y si alguna vez me atrasé, revisé y ajusté el esquema para no perder el rumbo.
Lo más importante fue dejar de ver el crédito como un dinero extra y empezar a blindar mi presupuesto. A veces fue difícil decir que no a nuevas compras o rechazar tentadoras ofertas bancarias, pero entendí que la disciplina y la honestidad conmigo mismo eran la clave para empezar a salir adelante. No conseguí resultados de la noche a la mañana, pero cada deuda cerrada me devolvía un poco de tranquilidad.
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Recomendaciones que aprendí en el camino
- Aprendé a decir «no»; puede ser difícil pero es fundamental rechazar cualquier gasto que tu presupuesto no permite.
- Las deudas no son salario: no veás el crédito como un dinero extra. Una vez que te comprometés, es plata que ya no tendrás para otras cosas.
- Hacé un plan y sé constante: un plan de pago bien pensado y sostenido, aunque tome tiempo, te da el control y la claridad para mejorar tu situación financiera.
Salir de las deudas no es cuestión de suerte ni magia, sino de análisis honesto, decisiones conscientes y constancia. Así, como Mario, también podés empezar a ver la luz al final del túnel y recuperar el bienestar.


Gerson Moisés Martinez
Me gustaría saber si ustedes me pueden asesorar para hacer un plan y poder ir cancelando mis deudas
Yocasta Orozco
Hola buenos días, nos puede escribir al número 8150 2550.
Saludos